LA ECONOMÍA MUNDIAL ENTRA EN UN PROCESO DE METAMORFOSIS ECONÓMICA
Ya parece que llega el momento que tantas veces me he referido en mis escritos cuando a la vista de los cambios geopolítico-económicos, advertía que la economía tradicional digamos la iniciada tras la segunda guerra mundial había llegado a su final. La globalización industrial y económica que había hecho disparar las grandes corporaciones industriales americanas y europeas, se encuentran ahora en que ya no tienen clientes, sino competidores y esto obliga sin duda alguna a orientar el futuro de la economía global de otra manera.
La situación que nos ha llevado hasta aquí es mundial sin duda alguna, aunque podemos decir que la puso en evidencia Donald Trump, aunque por desgracia yo no creo que sus medidas sean la solución al conflicto que se ha establecido ya en el mercado mundial esto no se arregla con aranceles ni con frases patrióticas como el “América First” la cosa será mas complicada y no será defendiéndose como se arregle sino colaborando entre mercados.
Hoy leo que ya ha llegado el problema a Europa y naturalmente ha llegado a Europa cuando ha llegado a Alemania. La aerolínea alemana especializada en vuelos vacacionales “Germania” quebró hoy al no poder obtener financiación con la que cubrir sus necesidades de liquidez a corto plazo y dijo que cancelaría todos los vuelos de inmediato.
La insolvencia de Germania, que transportaba a alrededor de 4 millones de pasajeros al año, se produce tras la quiebra en 2017 de la segunda aerolínea más grande de Alemania, Air Berlin, y pone de relieve las dificultades a las que se enfrenta el sector de las aerolíneas europeas. Posiblemente demasiadas y mal distribuidas sus rutas.
Desconozco si esto ha sido la gota que colma el vaso, pero al parecer Alemania va a ponerse a estudiar cómo hacer frente a su ya competencia mundial, Alemania podría tomar participaciones en empresas para evitar adquisiciones de entidades extranjeras en algunas áreas tecnológicas clave, ha dicho el ministro de Economía, Peter Altmaier, al presentar una nueva estrategia industrial que en su opinión es necesaria para mantener la cohesión del país.
La adopción de una política industrial más defensiva se enmarca en un contexto de temor en Alemania a que empresas extranjeras, especialmente chinas, adquieran conocimientos técnicos alemanes y erosionen los cimientos industriales en los que se basa gran parte de la prosperidad de Alemania.
La supervivencia de compañías como Thyssenkrupp, Siemens, Deutsche Bank y los fabricantes de automóviles de Alemania es de interés nacional, según Altmaier, que sugirió la creación de un fondo de inversión para apoyar a las industrias clave. Al presentar su informe, “Estrategia de la Industria Nacional 2030”, Altmaier hizo hincapié en que prefería que el Estado no interviniera en el mercado, pero reconoció que podría ser necesario ante el desigual terreno de juego mundial.
“Puede darse hasta el caso de que el Estado tome participaciones temporales en compañías, no para nacionalizarlas y gestionarlas a largo plazo, sino para evitar que las tecnologías clave se vendan y se vayan del país”, dijo Altmaier en una conferencia de prensa. Con la nueva estrategia se busca adoptar medidas para promover a los “campeones nacionales” e impulsar la competitividad de las empresas en áreas tecnológicas clave.
Con su plan “Hecho en China 2025”, Pekín está impulsando el desarrollo nacional de tecnologías como los automóviles eléctricos. Pero también ha estado accediendo a conocimientos técnicos en el extranjero a través de adquisiciones de firmas como el fabricante alemán de robótica Kuka. Altmaier dijo que la estrategia tenía como objetivo mantener y aprovechar la prosperidad que Alemania había generado en los últimos 70 años.
“Este es un tema fundamental para la política alemana, y no es solo un problema económico, sino que es una pregunta que tiene gran importancia para la cohesión del país y la legitimidad del sistema democrático”, dijo. ¡Si señor! sinceramente creo que esta es la salida, completamente lo contrario de lo que quiere hacer Trump.
Alemania no quiere proteger su mercado subiendo aranceles, sino que quiere proteger su tecnología y sus mejores marcas, con ello mantendrá su mercado, porque no lo olvidemos Alemania es la potencia número uno de Europa, porque tiene un mercado interior fiel y potente y un mercado exterior que no puede prescindir de la tecnología y la calidad de un producto alemán.
Este enfoque alemán va derecho a mostrar a los EE.UU. el camino a seguir por todos, auto proteger sus valores, para consolidar sus mercados porque negociar nuevas reglas de la Organización Mundial de Comercio para intentar frenar las prácticas “mercantilistas” de China sería un ejercicio mayormente fútil, como dijo el lunes la oficina de comercio del gobierno de Donald Trump, prometiendo que seguirá un enfoque unilateral para proteger a los negocios de su país.
En un reporte anual al Congreso sobre el cumplimiento de las reglas de la OMC por parte de Pekín, la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos dijo que sería “poco realista esperar que tenga éxito cualquier negociación de nuevas normas de la OMC que restrinjan el enfoque actual de China ante la economía y el comercio de manera significativa”.
Algunos aliados de Estados Unidos, incluidos Japón, Canadá y la Unión Europea, han comenzado discusiones sobre los primeros cambios y modernizaciones potenciales de las reglas de la OMC desde que la organización fue fundada en 1995, pero cualquier cambio de las normas debe ser acordado por los 164 países miembros de la organización, y los primeros esfuerzos se han estancado. El Representante Comercial de Estados Unidos dijo que es “altamente improbable” que China acceda a nuevas disciplinas apuntadas a cambios en sus prácticas comerciales y sistema económico.
“Hasta que China transforme su enfoque hacia la economía y el comercio, Estados Unidos tomará todas las medidas apropiadas para garantizar que China soporte los costos de su sistema económico al margen del mercado y no Estados Unidos”. Lo siento, pero los EE.UU. no terminan de entender que los chinos son 1.300 millones de consumidores pero que su influencia abarca toda Asia con lo que sobrepasan los 4,500 millones, esto es por si solo un mundo entero, porque todo el resto no llegamos a los 3.000 millones.