TRUMP ESTA CONSIGUIENDO QUE LOS EEUU INSULTEN AL MUNDO

Publicado en por bagusampol

Es un encabezamiento muy fuerte el que hoy presenta mi articulo alguien puede pensar que un país no puede insultar al mundo porque un país no es un ente personal, cierto pero la sociedad el mundo debe pensar que en las estructuras actuales los países son representados por una persona física, que sus sociedades han elegido para que les represente, por lo que todo lo que esta persona haga o diga en realidad lo dice el pueblo y la sociedad a quien representa.

Y cuando el presidente de un país intenta engañar a su país y al mundo entero, nada menos que con la obligación de cumplir con sus obligaciones fiscales, el insulto es de características bíblicas, porque su posición, es precisamente desde la que no puede dar un ejemplo o guía de como se debe comportar la sociedad del país ¡si el presidente lo hace quien va a negar que cualquier ciudadano no lo haga! Esto es así de sencillo y ante esta situación, solo hay una manera de limpiar este insulto y no es otra que retirar al presunto estafador del puesto que le permite arrastrar a todo un país a toda una sociedad al posible delito de defraudación.

La batalla por los impuestos de Donald Trump sigue su camino en los tribunales. El presidente de Estados Unidos presentó este martes una demanda a título personal contra el Comité de Medios de Arbitrios de la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, y contra el Estado de Nueva York para tratar de bloquear que sus declaraciones fiscales lleguen al Capitolio. La acción legal de Trump tiene lugar después de que el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, firmase una ley por la cual el fisco del Estado puede entregar a los comités del Congreso los datos del mandatario si hay un interés legítimo.

La demanda de Trump alega que dicha legislación es contraria a la Constitución y supone un intento partidista de exhibir su información privada con el fin de obtener réditos electorales. Fíjense que no niega el hecho sino la repercusión de que este hecho pueda acabar con su desastrosa presidencia. Ya en la campaña electoral de las elecciones presidenciales de 2016, el magnate neoyorquino rompió la tradición de hacer públicas sus declaraciones de impuestos como muestra de transparencia. Es el primer presidente en 40 años que no las publica. La batalla ha continuado una vez instalado en la Casa Blanca y recientemente ha saltado ya del Congreso a los juzgados.

A primeros de este mes, el Comité de Medios y Arbitrios ya acudió a un juez por el mismo asunto. En concreto, demandó al Departamento del Tesoro y al Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS), y a sus respectivos líderes, Steven Mnuchin y Charles Rettig, porque se negaron a facilitar la información. En abril, el comité había solicitado formalmente a las dos agencias gubernamentales los datos fiscales del republicano, utilizando como argumento una ley de 1924 que les permite acceder a los documentos de los contribuyentes si es que necesitan investigarlo. Mnuchin respondió que “no puede cumplir legalmente con la petición” de revelar a los documentos.

Trump alega que no presenta sus declaraciones de impuestos porque se hallan bajo la auditoría del IRS, argumento que no convence a los demócratas. La victoria de estos en la Cámara de Representantes en las elecciones de noviembre ha complicado la vida del presidente no solo en el terreno legislativo (aunque los republicanos mantienen el control del Senado), sino también en el personal, ya que pueden impulsar investigaciones y audiencias.

El exasesor especial de Estados Unidos, Robert Mueller, testificara ante el Congreso el miércoles en un par de comparecencias televisadas en las que hay mucho en juego para el presidente Donald Trump y también para los demócratas, que están divididos entre iniciar el procedimiento de destitución (Impeachment) o centrarse en las elecciones de 2020.

Mueller, cuya investigación detalló extensos contactos en la campaña 2016 de entre Trump y Rusia en un momento en que Moscú estaba interfiriendo en las elecciones de 2016 con piratería informática y propaganda, comparecerá a partir de las 8:30 a.m. en audiencias separadas ante los comités de Judicatura e Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Los demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, esperan que su testimonio suscite el apoyo de la opinión pública en favor de sus propias investigaciones en curso sobre el presidente republicano y su administración, a pesar de que están debatiéndose sobre si iniciar o no el proceso de impugnación (impeachment) de la Constitución de Estados Unidos para destituir a un presidente de su cargo por los “delitos y faltas más graves”.

Los demócratas esperan que el ex director del FBI, de 74 años de edad, dé a la opinión pública estadounidense un relato convincente de la amplia interferencia de Rusia, la disposición de la campaña de Trump a aceptar la ayuda de Moscú y los esfuerzos de Trump para impedir la investigación de Rusia que Mueller estaba investigando como una posible obstrucción a la justicia.

Muchos demócratas liberales están presionando para que se lleve a cabo una investigación para destituir a Trump, cuya reciente retórica incendiaria sobre cuatro congresistas de minorías raciales también ha desencadenado una tormenta política. Ochenta y nueve demócratas de la Cámara de Representantes, cerca del 38 por ciento de ellos, ahora quieren una investigación de destitución contra Trump, según una encuesta de Reuters.

La cuestión del juicio político ha dividido a los demócratas, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se opone a tal medida por ser políticamente arriesgada para los demócratas moderados, de cuyo futuro depende la mayoría demócrata de la Cámara. Algunos demócratas prefieren destituir a Trump de su cargo de la manera ordinaria: derrotándolo en las elecciones del año próximo.

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Etiquetado en Actualidad política

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